jueves, 26 de septiembre de 2013

COMO TRATAR A UNA PERSONA TRANS | Hijas de Puta

Las siguientes reflexiones las posteó Laura Weins en un grupo trans al que pertenezco, y como me parecieron muy útiles y valiosas, la estoy publicando también en este post…
Creo que es muy aplicable a situaciones afines, como si sos gay, lesbiana, travesti, o crossdresser… Es un poco largo, pero vale la pena…
TIPS PARA TENER SEXO CON UNA PERSONA TRANSGENERO.
Si usted conoce a una persona transgénero. Y quieres saber como lograr llegar a ella solo sigue estos pequeños tics:
- Ante todo trátanos como tratas a cualquier otra persona. No nos tengas miedo ni pena. Habla de cualquier cosa como harías con cualquier otra persona y no te preocupe nuestra condición transgénero para poder relacionarte de forma natural con nosotros.
- Entierra para siempre la relación entre mi problema y el sexo, el vicio o la pornografía. Por ser transexual no tengo un apetito sexual diferente al de cualquiera ni soy mas promiscuo de lo que puedas ser tu mismo. No olvides que tengo tanta dignidad como me otorga mi condición de ser humano y no me gusta que te tomes más confianzas conmigo en ese aspecto de las que tendrías con cualquier persona que no sea transgénero.
- Una mujer transexual es mujer (MTF), un hombre transexual hombre (FTM), nunca hagas puntualizaciones de mal gusto que puedan herirme, recuerda que para mi ya es bastante duro, y ayúdame.
- Para describir cualquier cosa sobre mí, Utiliza siempre el lenguaje que corresponde a mi género mental siento transgénero masculino no me diga ella o si soy femenino no me llames de el.
- La identidad del género no tiene nada que ver con la orientación sexual. De entrada no me consideres homosexual porque eso no tiene nada que ver con mi transgenerismo.
- Recuerda siempre que si me someto a una terapia de feminización o me “cambio de sexo” no es para ser más guapo/a, sino para ser yo mismo y poder incorporarme a la vida con mi verdadera identidad. No es preciso que me digas que estoy guapo/a por el simple hecho de ir notando mis cambios.
- No esperes que me conforme a los estereotipos de mi género. Usaré la ropa que me guste y tendré los intereses que me atraigan. El ser masculino o femenino no tiene nada que ver con ser hombre o mujer. Entre los transgeneros existen mujeres mas masculinas que otras y hombres mas femeninos, al igual que los hay entre la gente que no es transgénero.
- No hagas bromas de mal gusto sobre mi condición transgénero. Para mí, esta circunstancia ha sido traumática y la he llevado lo mejor que he podido. Mis mejoras físicas y psicológicas son fruto de una batalla que gano todos los días de mi vida. Respétame como te gustaría que te respetara a ti de estar en mi caso.
- Deja de lado de una vez y para siempre la idea de que estoy aquí para causar shock o para atraer atención. No soy una persona egoísta. Soy un ser humano como cualquier otro. Tengo el derecho de estar sano física y mentalmente, y de vivir mi vida con plenitud en mi género auténtico.
- Ten siempre en cuenta que el ser Travesti, transexual no es una opción o una decisión. Es una realidad. La única “decisión” tomada es el permanecer como estoy o cambiar mi cuerpo para estar acorde con mi mente (lo que se conoce comúnmente como cambio de sexo).


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miércoles, 5 de junio de 2013

The International Committee on the Rights of Sex Workers in Europe (ICRSE)

El Comité Internacional sobre los Derechos de los Trabajadores del Sexo en Europa (ICRSE) tiene como objetivo la creación de conciencia acerca de la exclusión social de las trabajadoras y los trabajadores sexuales y personas transgénero en Europa, para promover los derechos humanos y civiles de todos los trabajadores del sexo a nivel nacional e internacional.

ICRSE. Internation Committee on the Rights of Sex Workers in EuropeOtro objetivo es crear fuertes alianzas entre los profesionales del sexo, personas aliadas y otras organizaciones de la sociedad civil.

Si apoyas los siguientes criterios:
  • Reconocer el trabajo sexual como trabajo.
  • Apoyar la libre organización y determinación de los trabajadores sexuales.
  • Oponerse a la criminalización del trabajo sexual.
Puedes inscribirte en la red de ICRSE: http://www.sexworkeurope.org/es/

viernes, 24 de mayo de 2013

Putas de cabecera


Avatar de PaulaVip

Los hombres tienen fama de ser infieles. Las mujeres no. Las mujeres son perfectas.
Ellos se comen una y cuentan veinte. Ellas son más discretas que fieles.
Todos se mienten y todos se sienten felices mientras no sepan la verdad.
Ojos que no ven...cuerpo en brazos ajenos a los de tu pareja.

Es curioso que sigamos unos patrones en pleno siglo XXI, que se alejan tanto de nuestra esencia como seres humanos. Ser fieles no debería ser una obligación, si no una opción. 
Aunque, ¿qué es en realidad ser fiel? 
¿Acaso no son fieles las parejas que practican sexo libre? ¿Las que hacen uso de los juegos de intercambio de parejas? ¿Aquellas que, son cómplices de los juegos sexuales de su media naranja, aunque no participen activamente de ellos? ¿Eso sería ser infiel?
Definitivamente NO. 


Pero si uno de los dos miembros de la pareja, rompe la baraja en lo que al sexo se refiere y decide, de manera unilateral, no tener más sexo con la otra parte¿qué se supone que debe hacer el renegado sexual? Debe aceptar sin remisión el papel de célibe obligado? ¿Debe dedicar el resto de su vida al onanismo sexual? ¿Ese tipo de fidelidad debe ser aceptada y acatada si rechistar?
Definitivamente NO.


Entramos en el terreno más conocido por las profesionales del sexo de pago. El cliente fijo.
Ése que acude a nosotras, las putas, cada semana, cada quincena o en su visita mensual.
Somos esas personas que suplimos aquello que las esposas ya no desean darles a su maridos.
Y bajo esas condiciones, nos llegan unos hombres que, en algunos casos, llevan más de diez años sin tener sexo con nadie porque, sus mujeres les huyeron una vez, les rehuyeron dos y a partir de ahí, ya nunca más se acercaron a ellas. Porque, su sensación es la de ser unos acosadores y nada más lejos de su intención que, acosar a quienes aman.
Los años convierten a algunas parejas en amigos íntimos que no gozan de intimidad.
Comparten casa, cama en las ocasiones que no hay más habitaciones disponibles, comparten cuentas corrientes, propiedades y a sus hijos por encima de todo. 
Los más conservadores todavía se resisten a pasar por algo tan vulgar como un divorcio.
Y los menos favorecidos, las más de las veces, no lo pueden pagar.


Buscarse una amante es lo que la gente de la calle, cree que suele suceder.
Pero y cito a estos cientos de clientes que he podido escuchar y leer a lo largo de estos años
-Las amantes acaban por crear problemas. La marinera, tarde o temprano, desea convertirse en capitana-.
Es posible que así sea. Porque, es difícil separar sexo del amor, dos conceptos que, sobre todo a las féminas nos han inculcado que deben ir unidos. 
Y con el amor, con los sentimientos ajenos no debe jugarse. Hay gente que lo hace y se beneficia del amor que alguien le da de buena fé, pero en ningún caso se molesta en corresponder a ese amor y el recibido, sólo sirve para saciar su necesidad de sexo-afecto.



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miércoles, 19 de septiembre de 2012

JAIME SABINES - CANONICEMOS A LAS PUTAS



CANONICEMOS A LAS PUTAS. Santoral del sábado: Betty, Lola, Margot, vírgenes perpetuas, reconstruidas, mártires provisorias llenas de gracia, manantiales de generosidad.

Das el placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a las esposas con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos. No obligas a nadie a la despedida ni a la reconciliación; no chupas la sangre ni el tiempo; eres limpia de culpa; recibes en tu seno a los pecadores, escuchas las palabras y los sueños, sonríes y besas. Eres paciente, experta, atribulada, sabia, sin rencor.

No engañas a nadie, eres honesta, íntegra, perfecta; anticipas tu precio, te enseñas; no discriminas a los viejos, a los criminales, a los tontos, a los de otro color; soportas las agresiones del orgullo, las asechanzas de los enfermos; alivias a los impotentes, estimulas a los tímidos, complaces a los hartos, encuentras la fórmula de los desencantados. Eres la confidente del borracho, el refugio del perseguido, el lecho del que no tiene reposo.

Has educado tu boca y tus manos, tus músculos y tu piel, tus vísceras y tu alma. Sabes vestir y desvestirte, acostarte, moverte. Eres precisa en el ritmo, exacta en el gemido, dócil a las maneras del amor.

Eres la libertad y el equilibrio; no sujetas ni detienes a nadie; no sometes a los recuerdos ni a la espera. Eres pura presencia, fluidez, perpetuidad.

En el lugar que oficias a la verdad y a la belleza de la vida, ya sea el burdel elegante, la casa discreta o el camastro de la pobreza, eres lo mismo que una lámpara y un vaso de agua y un pan.

Oh puta amiga, amante, amada, recodo de este día de siempre, te reconozco, te canonizo a un lado de los hipócritas y los perversos, te doy todo mi dinero, te corono con hojas de yerba y me dispongo a aprender de ti,..todo el tiempo

Jaime Sabines
México

jueves, 6 de septiembre de 2012

Nosotras somos putas, y vosotras ¿qué sois? | El estante de la Citi




 por Morgane Merteuil[1] – Domingo 26 de agosto de 2012 
Los “debates” sobre el trabajo sexual son a menudo pretextos para un desencadenamiento de violencia por parte de aquellas y aquellos que han comprendido que para hacer desaparecer a una categoría de población hay que comenzar por hallar los medios de hacerla callar, de desacreditar su palabra. En efecto, desde que nosotras, putas, reivindicamos el derecho de serlo, el derecho a ejercer nuestra profesión con toda legalidad, con toda seguridad, nos vemos tachadas de “minoría”, como si sólo por serlo debieran desacreditarse nuestras reivindicaciones. 
Sí, las personas que luchan por sus derechos han sido siempre grupos minoritarios. Más exactamente, es a causa de nuestra pertenencia a una minoría, a un estatus que “no desearíamos para nuestros hijos”, que debemos batirnos contra discriminaciones perpetuas, no solamente “oficiosas” sino también “oficiales”: no contentxs con estigmatizarnos por el uso que hacemos de nuestra sexualidad, el arsenal legislativo que promovéis nos priva por esta razón de nuestros derechos más fundamentales (derecho de asociación, derecho a la vivienda, derecho a una vida privada…). 
Somos putas, pues, y en tanto que tales, minoritarias. De acuerdo. Esta pertenencia a una minoría no es suficiente, sin embargo, para convertir nuestras voces en ilegítimas. Si tal fuera el caso, habría que considerar entonces bastantes combates como ilegítimos: 343 mujeres que reclamaban el derecho al aborto, ¿no eran una minoría? ¿Los LGBT representan más del 50% de la población? ¿Si las minorías raciales no representaran más que una ínfima minoría de la población, sería ello una razón para no reconocer el racismo? Somos putas que reclamamos nuestros derechos; minoritarias, igual que todos los sindicatos son minoritarios en su sector de actividad; e, igual que toda organización autogestionaria, criticamos la noción de “representatividad” y no pretendemos nunca hablar en nombre de nadie más que de nosotras mismas. 
Somos putas, lo que para vosotras significa necesariamente víctimas, de un sistema económico que nos mercantiliza a todxs, de un proxeneta mal intencionado o incluso de nuestra propia alienación. Sin embargo, somos mujeres conscientes de las derivas que existen en el seno de la industria en la que trabajamos. Para luchar contra estas derivas, para luchar por nuestro reconocimiento, contra los atentados contra nuestros derechos, nos organizamos. Sin vosotras, cierto, queridxs salvadorxs de las mujeres: estamos por la autogestión. A esta organización de putas en defensa de sus derechos y sus intereses de trabajadorxs, la acusáis directamente de no pensar más que en sí misma, de ser cómplices del patriarcado, del neoliberalismo y de la explotación intrínseca a estos sistemas. Entre “víctima suprema de la explotación” y “cómplice del sistema que ha preferido el dinero fácil”, rehusáis la diversidad de nuestras situaciones y no nos dejáis elección más que entre estas dos etiquetas, hábil manera de volver nuestra situación irresoluble, y de hacer de nuestra lucha una imposibilidad teórica. 
Nosotras somos putas, y vosotras ¿qué sois? 
Vosotras os reivindicáis de izquierdas y, por esta (honorable) razón, participáis en la lucha contra la explotación de lxs más oprimidxs, de lxs más explotadxs, frente a un sistema neoliberal fundado sobre la ley del libre mercado, del desprecio de la vida de aquellas y aquellos que lo hacen funcionar en provecho de aquellas y aquellos que obtienen todos los beneficios. Desde esta óptica, sois solidarias con las luchas sindicales: tenéis conciencia de que sólo organizándose podrán lxs explotadxs, si no llevar a cabo de forma efectiva la deseada desaparición de este sistema económico, al menos poner límites a nuestra propia explotación. 


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jueves, 30 de agosto de 2012

¿HACERNOS LOS SUECOS? LA PROSTITUCIÓN Y LOS LÍMITES DEL ESTADO*


Pablo de Lora
Universidad Autónoma de Madrid


RESUMEN. El ejercicio de la prostitución en España es una actividad de dudosa calificación jurídica.
Si bien no constituye un delito, la prostitución no se encuentra legalmente amparada pues se estima
que el contrato mediante el cual se intercambia sexo por dinero es nulo por ser la causa contraria
a la moral. Ello provoca que la relación entre la prostituta y los intermediarios de su actividad
(comportamiento éste que sí es delictivo) no pueda quedar amparada por el Derecho laboral.
Dicho marco jurídico es, con matices, el del reglamentarismo, uno de los modelos normativos
que, junto con el prohibicionismo y el abolicionismo, han disciplinado históricamente la actividad
de las prostitutas. El prohibicionismo y el abolicionismo son las manifestaciones de un Estado
perfeccionista que no se toma en serio el valor de la autonomía personal de aquellas mujeres
que, consciente y competentemente, desean recibir una contraprestación por sus servicios
sexuales, de la misma manera que otros muchos individuos venden su fuerza de trabajo empleándose
en oficios que también pueden estimarse penosos o indignos. En este trabajo se
defiende, frente a los anteriores modelos, una forma de «reglamentarismo reforzado» que propugna,
en esencia, la laboralización de la prostitución —con los matices propios del ejercicio de
una actividad que es en todo caso «especial»— en aras a la mejor protección de los intereses de
las mujeres prostitutas.

Palabras clave: reglamentación de la prostitución, abolición de la prostitución.

ABSTRACT. Although not a crime, prostitution in Spain is not a legally protected activity. According to
the Spanish Civil Law, the contractual relation between the prostitute and the client is null and void
because of its immorality. Therefore, it is also inconceivable as a job under our current Labour law.
This legal framework is known as «reglamentarismo» as opposed to «abolicionismo» and «prohibicionismo
», both of which are the proper outcome of a perfectionist State which does not take
women’s personal autonomy seriously. In this paper I defend that not all prostitution is «forced
prostitution» and that we should not foreclose the possibility of there being women who freely sell
their sexual services. In such cases I defend a «new» form of «reglamentarismo», which, in
essence, advocates for the widening of the extent and scope of the Spanish worker’s legal rights
to cover the prostitute’s activity in order to better protect his or her interests.

Keywords: regulation of prostitution, abolition of prostitution.



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miércoles, 29 de agosto de 2012

La Jornada: Mujeres recurren cada vez más a sexoservidores


Foto



La clientela va de niñas bien hasta señoras de 60 años que ahorraron para darse un gustito





Foto Carlos Ramos Mamahua





Fernando Camacho Servín

Periódico La Jornada
Jueves 19 de julio de 2012, p. a48

Moreno, caliente, bien dotado. Sólo atiendo mujeres. Anuncios como éste, antes muy escasos, comienzan a aparecer cada vez con mayor frecuencia en Internet. Es un fenómeno relativamente nuevo: mujeres que buscan placer recurren a opciones que antes se creían reservadas para los varones, incluida la contratación de escorts.
Ya sea por atemperar vacíos emocionales, por cubrir apariencias, por diversión o simplemente por conseguir la satisfacción que no saben dar sus parejas, muchas mujeres se han convertido en consumidoras de este servicio, subvirtiendo la idea que ellasno lo necesitan.
La inercia de una cultura sexual en la que todavía domina el miedo a experimentar y a ser empieza a cambiar poco a poco, según especialistas y sexoservidores consultados por La Jornada.
A las mujeres les falta tratar de divertirse
Con casi cuatro años en este ambiente,Robert sabe que el trabajo de gigoló es una experiencia contradictoria: se puede vivir muy bien de él –más de 40 mil pesos en un buen mes–, pero al mismo tiempo se debe estar listo para hacerla de bailarín, actor y sicoanalista. Y tener trucos para sobrevivir.
La mayoría de la gente piensa que vender el cuerpo es una alternativa fácil y hasta divertida para ganar dinero. Pero de fácil nada tiene. De divertida, algunas veces. Lo cierto es que para hacerse de clientes, e incluso de hacer amigos a los clientes, es necesario tomarse en serio este trabajo y que ese profesionalismo se note.
La mayor parte de sus clientes son hombres, pero las mujeres significan un reto particular. Ellas, dice, pueden ser tan temperamentales y golosas como el hombre más mujeriego, o más, aunque en un país tan machista y tradicional como México no lo parezca.
Sin embargo, más de una vez ha tenido que atender a mujeres solas que, más que sexo, desean a alguien que las escuche. Cuando eso sucede lo mejor es tratar de ser el compañero perfecto, dar un buen consejo, oír sus problemas durante tres o cuatro horas y después irte, algunas veces sin cobrar.

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